Tesoro en vasija de barro, eso es el hombre. De nuestras imperfecciones y debilidades se vale Dios para hacer su obra. No tenemos ningún derecho a echar en cara a los otros sus errores sino solo a perdonárselos, y mucho menos si no somos capaces de reconocer los nuestros. Debemos aprender a con-vivir, ninguno de nosotros es perfecto, ejercitemos la tolerancia, la paciencia, la caridad. Que esta Pascua haga resucitar a Jesús en tu corazón.
Raúl.
Coincido.Tommy
ResponderEliminarTe felicito Raúl, muy bueno lo que haces, me enorgullece! Gastón D.
ResponderEliminarMuy bueno Raúl todo lo que subís te felicito!
ResponderEliminarY te alieno para que sigas adelante
Un abrazo Gastón D.